Consejos para tomar fotografías después de un accidente de tráfico

  • Aprenda a tomar fotografías que proporcionen pruebas para su accidente de tráfico.

 

En esta era de selfies y teléfonos inteligentes, es prácticamente un acto reflejo para la mayoría de la gente tomar su teléfono inmediatamente y empezar a hacer fotografías cuando sucede algo digno de mención.

Está muy bien que este instinto esté haciendo que la gente fotografíe las escenas de accidentes de tráfico en los que pueden haber estado implicados o, simplemente, hayan presenciado.

El problema es que estas fotos no siempre son tan útiles como pudieran ser para construir una demanda viable por lesiones de accidente de automóvil. Pueden faltar puntos de referencia importantes y los detalles que pueden ayudar a marcar la diferencia entre un caso claro y uno más complicado, y también, no lo olvidemos, pueden atentar contra el derecho a la propia imagen.

Por otro lado, recordar que nada más haber presenciado o sufrido un accidente de tráfico, lo primero es aplicar la consabida regla fundamental P.A.S (PROTEGER, AVISAR Y SOCORRER) y sólo en el caso de que se halla cumplido todos esos pasos, deberíamos ponernos manos a la obra para fundamentar con fotografías una posterior reclamación y protegernos en caso de que no existan pruebas evidentes de la responsabilidad de alguno de los dos conductores.

Algunos consejos que pueden servir para asegurarse de que las fotografías que toma servirán como prueba eficaz en una demanda por lesiones:

Actúe con rapidez: Si es seguro hacerlo, es preferible tomar las fotografías antes de que cualquiera de los vehículos se mueva de la posición en la que terminó inmediatamente después del accidente. Si no puede tomar fotos debido a una lesión, trate de hacer que alguien le ayude.

No escatime en hacer fotos: Cuantas más fotografías hagamos, mejor, de esa manera nos aseguramos no dejar sin cubrir ningún aspecto importante del reportaje fotográfico que estamos realizando.

Comience con tomas amplias: Lo mejor es comenzar con fotografías que incluyan toda la escena del accidente y que tienen todos los vehículos involucrados en la trama. Esto ayuda a establecer dónde estaban todos los vehículos en relación el uno al otro y con la calzada.

Incluya las señales de tráfico: Muchos accidentes ocurren en las intersecciones porque alguien ha pasado por alto una señal de STOP, ceda el paso, o cualquier otra señal de tráfico. Si sospecha que esto ha sucedido, asegúrese de fotografiar este tipo de señales. También puede ser útil incluir las señales en una foto de toda la escena.

Tome fotografías de los daños a todos los vehículos: A veces las personas cometen el error de sólo fotografiar los daños a su propio vehículo. En realidad, es necesario documentar todo el daño a todos los vehículos o propiedades debido a este daño ayuda a contar la historia de cómo se produjo el accidente, incluyendo la velocidad a la que iban los conductores.

Busque pruebas en el entorno: Las marcas de neumáticos, vidrios rotos y daños a la propiedad también pueden ayudar a mostrar cómo se produjo el accidente, así que asegúrese de buscar este tipo de pruebas y fotografiarlas en su contexto.

Tome fotografías de cuantos indicios pueda entender que serán reveladores (incluidas sus propias lesiones y de sus ropas o elementos dañados, guantes, cascos de protección, etc.): Las fotografías de sus lesiones pueden mostrar aspectos muy importantes para la investigación, y las de los elementos personales dan evidencia de cómo ocurrió y de cómo se lesionó en el accidente y ayudarán a fortalecer su argumento a favor de una compensación apropiada por dolor y sufrimiento.

¿Qué debe hacer con sus fotografías?

Una vez que haya tomado sus fotografías y obtenido la atención médica necesaria, el siguiente paso es ponerse en contacto con un abogado especializado en reclamación por accidente de tráfico que valorará lo sucedido y ejecutará las acciones tendentes a que alcance la máxima indemnización.

Tomar fotografías de un accidente de tráfico puede ser vital para la resolución de su caso, ayudando con este tipo de pruebas a cerrar su propia reclamación de indemnización.

Las fotografías pueden ser muy útiles y convertirse en la principal prueba o evidencia palpable que convenza a un tribunal o la propia compañía de seguros de la magnitud de los daños y de la situación de los vehículos tras la colisión.

Las fotografías constituyen una imagen concreta de lo que fue el accidente y de los daños y lesiones sufridos, y pueden mostrar el alcance de los mismos.

En muchas ocasiones las indemnizaciones que se conceden en las demandas por daños personales están íntimamente relacionadas con la cantidad de pruebas aportadas, de ahí la relevancia de estos documentos que no solamente evidenciarán los daños materiales sino también su magnitud y alcance y contribuirán en la mayoría de los casos al éxito de su reclamación.

Es evidente que las mismas deberán tomarse desde ángulos diferentes para permitir una valoración concreta y completa de la situación.

En los accidentes en carretera, estas evidencias gráficas tienen un papel esencial puesto que permitirán identificar no solamente la situación de la calzada sino también sus obstáculos y también las huellas de frenada de los neumáticos antes del impacto.

En los accidentes sufridos en ciudad estas pruebas pueden facilitar una imagen gráfica no solamente de la identidad de los vehículos, sino también de las señales de tráfico existentes en los alrededores, como pueden ser los límites de velocidad especifica o incluso los propios peligros que pueden conducir al desencadenamiento de un accidente.

Las fotografías del impacto son consideradas por las compañías aseguradoras como pruebas esenciales cuando existen, no obstante, siempre se podrá anotar en un trozo de papel todos aquellos detalles adicionales que puedan ser complementarias y ayudar a la solución de su petición indemnizatoria.

Estas fuentes de evidencia visual en muchas ocasiones ayudan al recordatorio de nuevos elementos que se nos habían pasado por alto en un principio o simplemente identificar más daños de los que originalmente tuvimos en cuenta.
Cuando el accidente reviste cierta magnitud y se levanta un atestado policial del siniestro, el mismo suele ser complementado no solamente con un croquis de situación y las correspondientes declaraciones de las partes interesadas de los testigos, sino también con evidencias fotográficas tomadas por los agentes de la autoridad in situ.

Estas pruebas suelen tener gran eficacia probatoria si las opiniones de las partes intervinientes en el accidente son contradictorias ya que reflejan con gran claridad el lugar donde se produjo el siniestro, la magnitud del mismo y sus causas y repercusiones en cada uno de los accidentados.

En cualquiera de los casos, no olvide que, por muy buena documentación que disponga, lo esencial siempre será ponerse en manos de un abogado especializado en reclamaciones por accidente de tráfico para poder asegurarse las mayores probabilidades de éxito en su reclamación.

 

 

 

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